Por Chechy Rosado | Malanga Radio
HISTORIAS DE LA SALSA

Norbert Vélez, cantante, músico, productor y creador de Sesiones Desde La Loma. Una mirada que ha sabido convertir la música en encuentro.
Hay personas que uno conoce por la música y termina queriendo por lo que hay detrás de ella. Eso me pasa con Norbert Vélez. Cuando pienso en Norbert no puedo quedarme solamente con el cantante, con el hombre que toma un micrófono y deja que la salsa hable a través de su voz. Tampoco puedo reducirlo a ese creador que tuvo la maravillosa idea de hacer de una loma en Puerto Rico un punto de encuentro para algunos de los nombres más importantes de nuestra música. Norbert es de esos seres humanos que tienen muchas puertas y, cuando uno abre una, siempre encuentra otra detrás.
Y quizás ahí está una de las cosas que más admiro de él: su capacidad para moverse entre diferentes mundos sin perder nunca su esencia.
Porque Norbert canta, produce, conversa, entrevista, crea, piensa en formatos, entiende la industria, sabe mirar al artista que tiene al frente y, sobre todo, sabe escuchar. Y escuchar, en estos tiempos donde todos queremos hablar, opinar y aparecer, es también una forma de generosidad.
Yo conozco a Norbert y por eso cuando escribo sobre él no quiero hacerlo desde la distancia que a veces impone una nota periodística. Quiero hacerlo desde ese lugar más bonito que nos permite la cultura: el lugar de los encuentros. Desde la conversación, desde la memoria y desde esa sensación que queda después de compartir con alguien que uno sabe que ama profundamente lo que hace.
Norbert Vélez es un hombre de música, pero también es un hombre de ideas.
Su historia tiene el sabor de quienes han tenido que caminar bastante para encontrar su propio lugar. Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de Sesiones Desde La Loma, fue corista de Víctor Manuelle y posteriormente hizo parte del reconocido dúo NG2, junto a Gerardo Rivas. Allí comenzó a construir una carrera que lo llevó a escenarios, estudios y encuentros con grandes nombres de la música tropical.
Pero hay algo que siempre me ha llamado la atención de Norbert: nunca parece conformarse con lo que ya consiguió.
Hay artistas que encuentran una fórmula y se quedan allí. Norbert, en cambio, tiene esa inquietud de quien siempre está pensando qué puede hacer después, cómo puede contar una historia de otra manera, cómo puede acercarse a la gente, cómo puede darle una nueva vida a una canción o cómo puede crear un espacio donde otros artistas también puedan sentirse en casa.
Y entonces apareció Sesiones Desde La Loma.

Tomado de .el nuevo dia. Desde esta loma en Hatillo, Puerto Rico, Norbert Vélez encontró una manera distinta de reunir música, conversación y memoria
En 2019, junto al productor Gabriel Ramos, comenzó este proyecto que inicialmente nació como un espacio para conversar, compartir música y pasarla bien. Con el tiempo, aquella idea fue tomando una dimensión mucho mayor. La Loma comenzó a recibir artistas, canciones, historias y generaciones distintas, hasta convertirse en una plataforma que hoy hace parte del imaginario contemporáneo de la salsa.
Pero yo creo que sería muy fácil quedarse únicamente con el éxito de La Loma y perderse lo más importante.
Porque una cosa es tener un espacio bonito, buenas cámaras, grandes artistas y una producción impecable. Otra muy distinta es conseguir que el público sienta que está entrando a una conversación entre amigos. Y eso Norbert lo consiguió.
Hay algo en la manera como recibe a sus invitados, en la forma como pregunta, en cómo se ríe con ellos, en esos momentos donde deja que la conversación avance sin tanta rigidez, que hace que el artista deje de sentirse entrevistado y empiece simplemente a ser.

Eso tiene un enorme valor
Porque detrás de cada cantante hay una historia que muchas veces no cabe en una biografía. Hay sacrificios que nadie vio, canciones que nacieron en momentos difíciles, maestros que dejaron una huella, familias que acompañaron, amigos que estuvieron cuando todavía no había escenarios ni aplausos. Y Norbert parece entender que esas historias también son parte de la música.
Por eso, cuando uno ve pasar por La Loma a figuras como Gilberto Santa Rosa, Tito Nieves, Víctor Manuelle, Tito Rojas, Maelo Ruiz, La Sonora Ponceña y tantos otros artistas, no solamente está viendo una sucesión de grandes nombres. Está viendo generaciones de salsa encontrándose en un mismo lugar.
Y eso, para quienes amamos la música del Caribe, tiene algo profundamente emocionante. Porque la salsa también es memoria.
La salsa es la voz de nuestros padres, las fiestas familiares, los barrios, las calles, los amores que se fueron, los que llegaron, las historias que aprendimos sin darnos cuenta mientras sonaba un disco. La salsa tiene la capacidad de llevarnos de regreso a lugares donde ya no estamos.
Norbert parece saberlo.
Quizás por eso su trabajo no se limita a cantar una canción o presentar una sesión. Hay una intención de preservar el encuentro, de acercar al público a los artistas y de demostrar que detrás de una gran voz siempre hay un ser humano.
Y eso me lleva a otra de sus grandes cualidades: Norbert es multifacético sin ser disperso.
Puede estar hablando de una producción, pensando en una estrategia, conversando con un artista, preparando una canción o simplemente compartiendo una historia, y en todos esos escenarios hay algo que permanece: la pasión.
Es cantante, pero también músico. Es productor, pero también creador de conceptos. Es entrevistador, pero también anfitrión. Tiene una mirada empresarial, pero no ha perdido la sensibilidad del artista. Y quizás lo más bonito es que sabe ponerse al lado de otros para que ellos también brillen. Eso no siempre es fácil.
Cuando alguien ha trabajado tanto para construir una carrera, podría querer que todo girara alrededor de su nombre. Norbert hizo otra cosa: construyó un lugar donde caben los demás. Tal vez por eso La Loma se siente como una casa.
Una casa musical donde puede aparecer un maestro consagrado, un artista que está comenzando, una canción conocida o una versión inesperada. Una casa donde la conversación importa tanto como la interpretación. Y detrás de esa casa está un hombre que nunca dejó de ser curioso.
Eso también explica su capacidad para conectar con públicos jóvenes. En una época donde la manera de consumir música cambió radicalmente, Norbert entendió que la salsa no tenía que competir con las nuevas generaciones; tenía que conversar con ellas.
Y ahí está uno de sus aportes más interesantes. Llevar la salsa a los lenguajes digitales sin quitarle su alma.
Hacer que alguien que quizás nunca había escuchado determinada canción se detenga por una conversación. Que un joven descubra a un cantante que pertenece a otra generación. Que alguien vuelva a buscar un clásico porque lo escuchó en una sesión. Eso es formar públicos sin necesidad de decir que se está formando públicos. Eso es cultura. Y hay algo más que me gusta de Norbert: su manera de llevar a Puerto Rico consigo.
Sesiones Desde La Loma nació en Hatillo, y aunque el proyecto ha viajado mucho más allá de ese territorio, hay una raíz que permanece. Esa raíz puertorriqueña que no necesita gritar para hacerse presente. Está en la música, en la manera de recibir, en el paisaje, en la cercanía y en esa forma tan caribeña de entender que una buena conversación siempre puede durar un poquito más.
Desde Barranquilla, eso se siente.
Porque los caribeños nos reconocemos en ciertas cosas. En la manera de hablar. En la risa. En la música que nos acompaña. En esa costumbre de convertir una casa, una terraza, una esquina o una loma en escenario para compartir. Por eso siento que Norbert y nosotros tenemos más cosas en común de las que a veces imaginamos. Y quizás esa sea una de las razones por las que hablar con él resulta tan fácil.
Cuando uno conoce a Norbert más allá del artista, encuentra a un hombre trabajador, inquieto, creativo, generoso con sus ideas y profundamente enamorado de la música. Un hombre que ha sabido transformar las experiencias que le ha dado la vida en nuevas maneras de crear. Debo contarles que lo llame por primera vez en el 2019 y fue tan amable y tan humilde que eso hizo un click en mi, y siempre que lo he llamado, ya sea para conversar, para una entrevista o una colaboracion su respuesta siempre es cordial y muy cercana. Eso lo agradezco y valoro inmensamente.
En 2025, esa inquietud volvió a manifestarse con “Yo a su estilo”, un proyecto de colaboraciones y homenajes a grandes figuras de la salsa. Otra manera de Norbert de mirar hacia atrás sin quedarse viviendo en el pasado. De reconocer a quienes abrieron el camino mientras continúa construyendo el suyo.
Y eso me parece hermoso. Porque homenajear también es agradecer. Y Norbert tiene mucho que agradecerle a la música, pero la música también tiene razones para agradecerle a él. Porque hay artistas que interpretan canciones. Hay otros que producen canciones.
Y hay unos pocos que, además, construyen espacios para que la música siga encontrando nuevas generaciones. Norbert Vélez pertenece a esos últimos. Por eso me resisto a llamarlo solamente “el salsero de Sesiones Desde La Loma”. Sería dejar por fuera demasiadas cosas.
Es el cantante.
Es el músico.
Es el productor.
Es el creador.
Es el entrevistador.
Es el anfitrión.
Es el hombre que entendió que una conversación puede ser tan poderosa como una canción. Pero, sobre todo, es ese ser humano que ha sabido convertir una idea en un lugar de encuentro. Y quizás eso sea lo que más me gusta de Norbert.
Que después de todo lo recorrido, de los escenarios, los discos, los grandes artistas, las cámaras y las luces, todavía conserva algo que para mí vale muchísimo: la capacidad de emocionarse con la música.
Y mientras esa capacidad permanezca, habrá canciones por cantar, historias por contar y seguramente nuevas ideas esperando en alguna parte.
Quizás en otra loma.Quizás en otro escenario. Quizás en una conversación que todavía no hemos tenido.
Pero seguramente con Norbert en medio, haciendo lo que mejor sabe hacer: juntar personas alrededor de la música.
Y entonces uno entiende que Sesiones Desde La Loma nunca fue solamente una sesión.
Fue una manera de decirnos que la salsa todavía tiene lugares donde sentarse, conversar, recordar, cantar y sentirse en casa.
Y eso, querido Norbert, también es hacer cultura. Gracias por tanto, por el arte, por el cariño y sobretodo anteponer la cultura antes que el bien personal, eso habla de tu grandeza.
La historia de una loma que comenzó en Puerto Rico y terminó cruzando el Atlántico sin perder su raíz.
En junio de 2026, Sesiones Desde La Loma llegó por primera vez a Europa, con una presentación en Tenerife que reunió a más de 10.000 personas. El Ayuntamiento de La Laguna describe el proyecto como una plataforma de referencia para la difusión de la salsa contemporánea
Por Chechy Rosado
Periodista cultural
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