Por Chechy Rosado. 

Un superhéroe de la salsa nacido en el Bronx emerge de la batería, fusionando la narrativa de los cómics con un ritmo imparable.

Hay proyectos que nacen desde la música… y otros que nacen desde la necesidad de contar algo más grande. SUPERMAMBO” pertenece a ese segundo grupo. No es solo un sencillo. Es una declaración. Es una puerta que se abre hacia un territorio donde la salsa deja de ser únicamente sonido para convertirse en narrativa, en imagen, en universo. Porque esta vez, la salsa no solo se escucha… también se ve.

Desde el primer compás, SUPERMAMBO deja claro que no está dispuesto a transitar caminos conocidos. Hay una intención. Una construcción. Una apuesta que mira hacia adelante sin soltar la raíz. La presencia de Rubén Blades como narrador no es casual: es la voz que ha sabido convertir la música en relato, en memoria, en conciencia. A su lado, Jeremy Bosch asume la voz principal con una interpretación que respira carácter, mientras Felipe Fournier —desde el vibráfono y la dirección musical— articula un sonido que se siente distinto, elegante, profundamente intencional.

El vibráfono no acompaña… guía. Se convierte en el pulso, en la firma, en ese elemento que le da al proyecto una identidad que no pasa desapercibida.

Un sonido que dialoga con la historia

Musicalmente, SUPERMAMBO es un puente. Un diálogo entre lo que fuimos y lo que podemos ser. El mambo aparece con su esencia intacta, pero vestido de una estética contemporánea que bebe del latin jazz neoyorquino sin perder el peso afrocaribeño que lo sostiene.

La arquitectura sonora está respaldada por músicos de alto nivel: Oscar Hernández en el piano, Marcos López y Camilo Molina en la percusión, Daniel Torres en el bajo, Rey David Alejandre en el trombón, y unas voces de coro que aportan cuerpo y textura con María Raquel Vásquez y Eddie Rosado. Todo suena preciso, pero sobre todo… vivo. Porque aquí no hay nostalgia vacía. Hay evolución.

SUPERMAMBO: más que un personaje, un símbolo

Pero lo que realmente eleva este proyecto no está solo en la música. Está en lo que cuenta.

Las letras, construidas por Bosch e influenciadas por el universo narrativo de Blades, nos trasladan a un espacio donde la salsa se cruza con la cultura pop. Donde aparece un personaje: SUPERMAMBO. Pero no como una figura decorativa… sino como símbolo.

Un símbolo de lo latino. De su fuerza. De su capacidad de resistir, de transformarse, de reinventarse. Aquí, el superhéroe no viene de otro planeta. Nace del ritmo. Del barrio. De la historia que cargamos en la sangre.

De Cuba a Nueva York: el ADN del mambo

Para entender la dimensión de esta propuesta, hay que mirar hacia atrás.

El mambo nace en Cuba, a finales de los años 30, cuando Orestes López introduce una ruptura dentro del danzón: una sección más libre, más sincopada, profundamente marcada por la herencia africana. Luego vendrían figuras como Cachao y Arsenio Rodríguez, quienes expandieron su lenguaje rítmico y lo acercaron a lo que hoy reconocemos como identidad.

Pero el mambo no se quedó en la isla.Cruzó el mar. Y en Nueva York encontró otra vida.

Ahí, en medio del vértigo urbano, aparece Tito Puente, transformando el género en espectáculo, en energía desbordada, en experiencia. Desde el legendario Palladium Ballroom, el mambo se convirtió en el latido de una generación. Puente no solo lo interpretó: lo reinventó. Lo acercó al jazz, lo proyectó al mundo y cambió para siempre el rol del percusionista dentro de la orquesta.

Ese espíritu —el de la transformación constante— es el que respira SUPERMAMBO.

La salsa en otro formato: el álbum que también se lee

El proyecto va más allá del sencillo. Lo que se está gestando es, quizás, una de las apuestas más audaces de los últimos tiempos: el primer álbum de salsa en formato cómic.

Una idea concebida por Jeremy Bosch y Felipe Fournier, con el universo visual del artista Edgardo Miranda-Rodríguez, que integra música, ilustración y narrativa en una sola experiencia.

Aquí, cada canción no solo se escucha… se interpreta visualmente. Se convierte en escena, en viñeta, en historia.La salsa se expande.Rompe el formato. Se rehúsa a quedarse en un solo lugar.

Cuando la tradición decide evolucionar

Lo que propone SUPERMAMBO no es una ruptura con el pasado. Es un homenaje desde otro lenguaje. Un gesto de respeto que entiende que la tradición no se conserva repitiéndola… sino llevándola hacia nuevos territorios.

Felipe Fournier lo hace desde el amor al vibráfono y al legado de Tito Puente. Bosch lo hace desde la narrativa. Blades desde la palabra. Y todos juntos construyen algo que no busca encajar, sino abrir camino.

Epílogo

La salsa sigue viva porque se atreve. Desde Malanga Radio en Barranquilla Colombia nos unimos al lanzamiento porque la salsa no se queda inmóvil. Porque entiende que su esencia no está en la forma… sino en la raíz.

Y SUPERMAMBO es eso: una raíz que se expande. Un ritmo que se convierte en historia. Una identidad que encuentra nuevas formas de decirse.

Porque cuando la música se une con la imaginación… la cultura deja de ser recuerdo.

Y se convierte en futuro.

Por Malanga Radio

Donde el Caribe Suena desde Barranquilla Colombia

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