«Río Arriba: historias que preservan la memoria, fortalecen la identidad y construyen territorio.»

Por Chechy Rosado

Hay voces que no solamente se escuchan. Hay voces que vienen de lejos. Vienen de la tierra húmeda después de la lluvia, de las cocinas donde el fuego cocina lentamente la memoria, de los patios donde una tambora convoca a la comunidad y de esos pueblos del Caribe colombiano donde cantar no es únicamente una expresión artística: es una manera de permanecer.

La voz de Lina Babilonia pertenece a ese territorio profundo.

Nacida en María La Baja, Bolívar, esta cantaora del Caribe colombiano ha construido su camino llevando consigo la fuerza de una tradición que no se resigna a desaparecer. En su voz viven el bullerengue, la tambora, el chandé, la chalupa, la gaita, el fandango y la caña de millo; expresiones que no interpreta desde la distancia, sino desde una relación íntima con la memoria, sus raíces y la historia de las comunidades que han mantenido vivo el patrimonio musical y cultural del Caribe colombiano. Para Lina Babilonia, el bullerengue es vida. Y quizá esa palabra explique buena parte de su recorrido. Porque su historia también ha sido una travesía. Una navegación constante contra las corrientes, los silencios, las dificultades y los caminos que muchas veces no están trazados.

Lina Babilonia ha remado Río Arriba.

Lo ha hecho con convicción, con talento y con una profunda fidelidad a lo que es. Su voz poderosa, su interpretación cargada de alma y esos movimientos delicados con los que habita cada canto hablan de una artista que no necesita desprenderse de sus raíces para avanzar. Por el contrario: ha encontrado en ellas la fuerza para seguir navegando.

En ese recorrido, una figura fundamental fue el maestro Tomás Teherán, quien la impulsó a explorar su voz en Barranquilla. Ese encuentro con la ciudad abrió nuevas posibilidades para una mujer que ya llevaba dentro un universo sonoro, pero que encontró en la música un territorio para expandir su identidad, su sensibilidad y su mensaje.

Desde entonces, su camino ha sido también una forma de preservar.

Preservar los cantos.
Preservar los ritmos.
Preservar los gestos.
Preservar la memoria de quienes cantaron antes y abrirle espacio a quienes vienen detrás.

Porque una cantaora como Lina Babilonia no solo interpreta una canción. Cuando canta, establece un diálogo con sus antepasados y con las nuevas generaciones. Su voz se convierte en puente. En una conversación entre el ayer y el presente. En una forma de decirle al mundo que las tradiciones culturales del Caribe colombiano no son piezas inmóviles de museo, sino expresiones vivas, capaces de seguir transformándose sin perder su esencia.   Y Lina Babilonia representa, de manera poderosa, ese espíritu.

Ella es una mujer que ha sabido avanzar sin olvidar de dónde viene. Una artista que ha convertido su voz en una forma de resistencia. Una cantaora bolivarense que ha llevado consigo los sonidos de su tierra y los ha hecho dialogar con nuevos públicos, nuevos escenarios y nuevas generaciones.

Hay voces que no solamente se escuchan. Hay voces que vienen de lejos.

Vienen de la tierra húmeda después de la lluvia, de las cocinas donde el fuego cocina lentamente la memoria, de los patios donde una tambora convoca a la comunidad y de esos pueblos del Caribe colombiano donde cantar no es únicamente una expresión artística: es una manera de permanecer.
El bullerengue, la tambora, el chandé, la chalupa, la gaita, el fandango y la caña de millo viven en ella

Río Arriba comienza con una voz que conoce el río.

Una voz que sabe que la corriente no siempre es fácil. Que avanzar requiere fuerza. Que hay momentos en los que hay que remar contra el viento. Pero también una voz que entiende que, cuando se navega con propósito, la memoria puede convertirse en brújula.

Lina Babilonia: una voz que representa la memoria cultural del Caribe

Desde María La Baja hasta los escenarios donde su voz ha encontrado nuevos horizontes, Lina lleva consigo un legado que no le pertenece únicamente a ella. Le pertenece a una comunidad. A una tradición. A una región que canta para no olvidar. Y mientras su voz siga sonando, el río seguirá llevando la memoria.

Porque hay personas que llegan a la vida para cantar. Y hay cantaoras que cantan para que la vida no deje de recordar.

Historias que nacen de la tierra. Voces que siguen remando

Por Malanga Radio

Donde el Caribe Suena desde Barranquilla Colombia

Un comentario en «Lina Babilonia: la cantaora bolivarense que ha remado Río Arriba con la fuerza de la memoria»

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